El holandés, de Elisa Ferrer, es una novela que he leído como quien recorre una ciudad conocida sintiendo que cada esquina puede guardar una historia que no se ve a simple vista. Historias que también podrían ser un espejismo de ambición y caída como la de muchos Rafaeles que existieron, existen y existirán.
He quedado maravillada por la capacidad de la autora para combinar tensión narrativa con la crítica hacia los mecanismos sociales que permiten el fraude. Y todo narrado con una prosa precisa y profundamente eficaz.
Argumento
Un timo de altos vuelos en el Benidorm de los años ochenta.
En el Benidorm de finales de los años ochenta, un hombre con una ambición desmedida tuvo un chispazo de genialidad delictiva haciéndose pasar por quien no era. Estaba obsesionado con lucrarse con la venta del último solar disponible en primera línea de mar; el problema es que ese terreno no le pertenecía. Con un plan descabellado, engatusó a un inversor y se embolsó cuatrocientos millones de pesetas. El episodio fue la mayor estafa cometida en la ciudad alicantina. Tras el sonado golpe se escondía un tipo conocido como Rafael (aunque también fue Honorato, Miguel Ángel, José Luis…), dueño de un pequeño bar y gerente de una discoteca, además de otros negocios turbios. En la prensa local fue apodado como el Rey de los Bajos Fondos. ¿Qué puede contarle Rafael a una escritora y guionista sobre su caso?
Mi opinión personal
Ferrer recrea con notable precisión el Benidorm de aquella década: una ciudad en plena expansión, símbolo del desarrollismo tardío y del boom inmobiliario. Las grúas, los hoteles en construcción y el flujo constante de capital extranjero conforman el escenario ideal para que prospere la estafa. Así la línea entre el emprendimiento audaz y el fraude descarado se vuelve difusa.
Rafael no es un villano caricaturesco, sino un hombre complejo, inteligente y profundamente ambicioso. Su habilidad para detectar debilidades ajenas y su talento para construir relatos convincentes lo convierten en un personaje inquietante. Elisa Ferrer explora la psicología del estafador: su necesidad de reconocimiento, su desprecio por el riesgo y su capacidad para reinventarse cuando la situación se complica.
La estructura narrativa mantiene un ritmo ágil, alternando momentos de expansión con escenas de creciente tensión al surgir sospechas.
Más allá del suspense, El holandés plantea una reflexión sobre la cultura del pelotazo y la fragilidad de las promesas económicas basadas en la especulación. La novela me sugiere que la estafa no fue solo obra de un individuo brillante y sin escrúpulos, también la estafa es el resultado de una sociedad dispuesta a creer en milagros financieros. Por esto la historia me parece de inquietante actualidad.
Os recomiendo su lectura por ser una novela que combina crónica social y thriller financiero para retratar una época en la que el dinero parecía crecer tan rápido como los edificios. Elisa Ferrer ofrece un relato sólido y provocador que invita a preguntarse cuánto de aquella fiebre especulativa sigue latiendo en nuestro presente.
¿Habéis leído este libro? ¿Tenéis ganas de leerlo? ¿Qué os ha parecido?
Mi blog está afiliado a Amazon y con vuestras compras en los enlaces que os dejo y en los banners de mi blog me ayudáis a seguir trabajando en Carmen en su tinta.
MIL GRACIAS.


Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por comentar. ♥