Hay caprichos tan sencillos y tan fáciles de cumplir que olvidamos realizar por las rutinas diarias y los horarios profesionales. Yo tengo un capricho que intento cumplir todos los fines de semana: desayunos en pareja y en familia . Necesarios para empezar el día con una sonrisa. Para el próximo fin de semana os propongo algo muy sencillo: preparar un desayuno especial para dos y, si es posible, llevarlo a la cama. No hace falta montar uno de un hotel de cinco estrellas. Yo preparó un buen café, un zumo de naranja, fruta, unas tostadas con miel o cruasanes y tortitas recien cocinadas. ¡Qué maravilla! Y si además tenemos una bandeja bonita y dos tazas especiales, mucho mejor. Yo tengo mis tazas especiales de fin de semana, tazas que me hacen sonreír nada más verlas. Un caprichito que marca la diferencia de un día laboral y un día de fin de semana. Porque, tened en cuenta, que compartir el café de la mañana un sábado o domingo tiene su punto romántico. Os dejo enlace de tazas de desayuno...
Siempre me ocurre con las novelas de Elisabet Benavent que sus personajes me hacen pensar y sentir que es posible y necesario cambiar mi forma de vivir, siempre recuerdo a sus protagonistas con cariño y cercanía. Y con Una niña buena de Elisabet Benavent me ha ocurrido también. Desde las primeras páginas ya simpaticé con esta niña y casí yo misma la empujaba con urgencia a descubrirse para cambiar su vida. Desde mi interior la animaba con un ¡vamos, tu puedes! FICHA TÉCNICA . COMPRAR 👇 Tapa blanda: 21,75 € Libro electrónico: 10,44 € Argumento Júlia Casanovas trabaja en un bar de tapas de Barcelona. Hace ya una década fue una actriz de éxito, pero su naturaleza complaciente la llevó a aceptar un papel que hizo añicos su amor por la interpretación… y su carrera. Sin embargo, todo cambiará cuando un desconocido aparezca en el local en el que trabaja con un mensaje bastante críptico: "Creo que te necesito". Júlia ha de tomar la decisión de arriesgarse, ocultarle a su control...