Islandia, de Manuel Vilas, es una obra que juega con la memoria, la imaginación y la reflexión íntima, para compartir con sus lectores emociones profundas en las que nos veremos reflejados. Bueno, esto me paso a mi y ya estoy suponiendo que le pasará lo mismo a más lectores; pero sé que me disculparéis por generalizar al creer que vosotros también sentiréis como yo esta historia.
No es una narración lineal, Vilas presenta un camino emocional con saltos temporales muy necesarios para sentir y entender; y el gran disfrute es que Islandia es mucho más que un lugar geográfico, es donde su caminar lo lleva para lograr explorar sus propias inquietudes, nostalgias y anhelos. Todos llegamos a nuestra Islanda en nuestro caminar por la vida.
Argumento
«Ya no estoy enamorada de ti.» Con esta frase, Ada acaba de manera inesperada una relación de más de once años. Este es el arranque de la historia de un amor que llega a su final y que cambia el rumbo de los acontecimientos en la vida del protagonista de Islandia. La novela aborda desde una perspectiva única e inédita hasta la fecha en nuestra literatura uno de los grandes temas: el fin del amor.
Con su estilo de alto voltaje emocional, en el que combina la experiencia personal, el tono autobiográfico, la nostalgia, el desgarro, la lucidez y el humor, Vilas nos muestra su talento en un libro que no dejará indiferente a nadie.
Mi opinión personal
Comienzo a leer y comienzo a sentir a Manuel Vilas de un modo tan sincero y tan sensible que no puedo dejar de leer. Me observo atrapada por sus emociones y al mismo tiempo saboreando su sabrosa ironía para ver y sentir con claridad. En todo momento sentí que Vilas escribe esta obra como si estuviera pensando en voz alta, con una sinceridad tan brutal que es como si estuviera narrando su caminar para alguien cercano, alguien con el que tiene la necesidad de compartir todo lo que siente buscando ayuda y liberación. Y para mi ese arte de escribir mostrándose tan auténtico es la grandeza de este libro.
El viaje a Islandia no es un viaje convencional. El paisaje islandés, con su crudeza, su silencio y su belleza desapacible, es tratado como el retrato interior del narrador. La fría soledad no buscada, el paso del tiempo y la búsqueda de uno mismo se ve reflejada en grandiosidad del territorio islandés.
Un acierto del libro es su estructura. Hay una sucesión de escenas, pensamientos y evocaciones que se entrecruzan de forma casi intuitiva. Pero no creáis que esta forma de narrar es desconcertante, nada de eso; es necesaria para sentir al narrador en el estado que se encuentra, para seguirlo en su agrietamiento interior.
También Islandia creo que nos invita a la reflexión sobre la identidad y la memoria. El autor revisa su pasado, su familia, sus experiencias, pero no con la nostalgia de un tiempo pasado siempre fue mejor, no, lo revisa con ironía sobre él y sobre todo lo vivido. Hay una mirada crítica necesaria para cuestionar, interpretar y entender el presente.
Y con esta inteligente ironía maneja un fantástico humor con el que me eche unas bonitas risas. Este equilibrio entre lo serio y lo ligero aporta dinamismo a la lectura y evita que el texto se vuelva excesivamente denso.
Su estilo es una maravilla. Combinar lo cotidiano con lo trascendente requiere una habilidad que admiro. Pasar de una observación aparentemente insignificante a una reflexión profunda en pocas líneas sin que el cambio resulte forzado es para aplaudir. Su escritura es clara y suavizada para lograr transmitir emociones difíciles de contar y comprender.
Os recomiendo leer Islandia ya que creo que es una invitación a detenerse, a mirar hacia dentro y a aceptar la incertidumbre como parte esencial de nuestro caminar.
Manuel Vilas escribe una obra personal, sincera y tan insinuante, que me reafirma en su habilidad para transformar algo tan íntimo en algo tan general y compartido. Un libro que, al igual que el paisaje islandés, deja huella al leerlo.
« Aún es de día, les decía Islandia.
Sí, eso es, aún es de día, aún podemos seguir viviendo».
Manuel Vilas (Barbastro, 1962) es poeta y su obra lírica se ha compilado en Una sola vida (2022). Su obra narrativa la inicia España, a la que le siguen novelas como Aire Nuestro y libros de relatos como Setecientos millones de rinocerontes. Es autor del libro de viajes América. Su novela Ordesa (2018) fue traducida a más de veinte lenguas, elegida libro del año por Babelia, obtuvo el Premio Femina, concedido en Francia a la mejor novela extranjera, y Le Monde dijo que «leer a Manuel Vilas es caminar por un lugar magnífico con los ojos vendados». Alegría (2019), traducida a varias lenguas, fue finalista del Premio Planeta. En 2021 publicó Los besos. Su novela Nosotros fue galardonada con el Premio Nadal de Novela 2023, y en 2024 publicó El mejor libro del mundo. Colabora con El País, La Vanguardia, RNE y la Cadena SER.
X: @Granvilas
Facebook: @manuel.vilas.16
Instagram: @manuel.vilas
¿Habéis leído este libro? ¿Tenéis ganas de leerlo? ¿Qué os ha parecido?
Mi blog está afiliado a Amazon y con vuestras compras en los enlaces que os dejo y en los banners de mi blog me ayudáis a seguir trabajando en Carmen en su tinta.
MIL GRACIAS.


Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por comentar. ♥